

Talleres de los 4Vientos
Arte, Chamanismo y Espiritualidad
Caminos Chamánicos:
Reencontrándonos, sanando y floreciendo en los círculos ceremoniales
Experiencias facilitadas por Ana María Llamazares
Docentes que han participado: Graciela Guariglia, Micaela Rosa, Miguel Aguilar, Camila Zampatti, Andrés Arias, Francisco Sicilia, Guido Spina, Valeria Santoni, Melisa Restrepo Molina, Martín Molfino y Ximena Elicabe
Los Talleres de los 4Vientos son experiencias integradoras donde exploramos la cosmovisión y las técnicas chamánicas con un propósito de autoconocimiento, a través de la complementación sinérgica de la palabra, los símbolos, el sonido, la música, el movimiento, la percepción de la energía y la imaginación creativa.
Construir nuestros círculos ceremoniales y reunirnos a su alrededor es una hermosa forma de reconectar con lo sagrado y activar su energía sanadora; algo que tanto necesitamos hoy en día.
Los círculos ceremoniales abren espacios para descubrir, resonar, comprender, transformar, sanar, compartir y celebrar. Al recorrer las multidimensiones de la realidad, vamos integrando sintónicamente los campos más sutiles y olvidados de nuestra consciencia, y así, vamos sanando, despertando y floreciendo… Reconociendo que el cambio exterior es solo una consecuencia natural de la transformación personal interna. Reconectando con todas las hebras del tejido vital del que formamos parte…
El acercamiento sensible a los símbolos chamánicos universales nos ayuda a reconectar con antiguas raíces de sabiduría y enriquecer nuestra espiritualidad. Pero fundamentalmente, nos brinda herramientas para descubrir nuestro poder personal, nuestra propia medicina, la fuente de nuestra energía vital. Pues el chamanismo es una vía aún vigente y al alcance de nuestras manos, para sanar las heridas de la fragmentación posmoderna y recuperar el sentido de estar vivos y presentes en este momento co-evolutivo del cosmos y la humanidad.
¿En qué consisten los talleres?
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Nos convocamos alrededor de un círculo ceremonial. Lo construimos en conjunto
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Abrimos las 7 direcciones y nos centrarnos en el corazón
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Compartimos la palabra y la intención en un círculo de diálogo
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Exploramos otra forma de ver el mundo: la cosmovisión chamánica y los nuevos paradigmas
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Invitamos al cuerpo y a profundizar la percepción a través del movimiento consciente
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Búsqueda de los animales de poder y de nuestros guías espirituales a través del viaje con el toque de tambor
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Registro corporal, escrito y/o gráfico de la experiencia
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Abrimos espacios para la creación expresiva conjunta
Propósitos y beneficios
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Acercarnos a la cosmovisión chamánica, otra forma de ver el mundo
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Reconectar con lo sagrado y adquirir recursos para recrear la sacralidad en nuestra vida cotidiana
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Acompañar la autoexploración interior reconociendo aquellas imágenes y símbolos que nos constituyen, nuestra simbólica personal, bajo la forma de nuestros guías espirituales y animales de poder.
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Despertar nuestra chamanidad, las propias cualidades de conocimiento, ampliación de consciencia y autosanación
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Vivenciar la riqueza de compartir en grupo este tipo de experiencias.
Requisitos
Estos talleres están destinados a todas las personas interesadas en el chamanismo como camino espiritual y de autoconocimiento. No se requiere experiencia previa.
Los talleres pueden realizarse en forma independiente, y también bajo el formato de ciclo periódico para favorecer la integración de la matriz simbólica completa, a través de un trabajo de autoexploración más profundo y de compartir el sentido de apoyo y comunidad que surge en la convivencia grupal.
Se sugiere asistir con ropa cómoda, algo para anotar, objetos personales y elementos que cada uno quiera integrar al círculo ceremonial para consagrar (no se dejan). Se pueden traer instrumentos musicales como sonajas, maracas, flautas, tambor, etc.
Viajes guiados con tambor
“Al encuentro de los guías espirituales y nuestros animales de poder”
El propósito de los “viajes chamánicos” en contextos contemporáneos es de autoconocimiento y sanación espiritual. Con la técnica del toque de tambor se puede inducir un estado suave de ampliación de la consciencia, donde junto a la relajación profunda que produce la sincronización de las ondas cerebrales con el ritmo continuo del batido del tambor, se estimula la visualización activa de imágenes y sensaciones que emergen tanto del campo simbólico personal como del inconsciente social y colectivo.
La aparición de animales con los que podemos establecer un vínculo íntimo y profundo constituye uno de los ejes de la espiritualidad chamanística, que nos entrega la vivencia de identificación o comunión energética con nuestras fuerzas personales, configuradas como seres animales, guías espirituales o espíritus de la naturaleza.
La experiencia se realiza alrededor del círculo ceremonial. Se inicia con una breve explicación de la técnica y de la consigna o intención para cada oportunidad. El “viaje” propiamente dicho dura 20 minutos. Puede realizarse acostado o sentado en posición de relajación e introspección. Se abre luego un espacio para registrar la experiencia y compartirla con el grupo. Se cierra con un agradecimiento al círculo ceremonial.
Movimiento consciente y disposición corporal para el viaje
La práctica corporal acompaña el ingreso al universo simbólico del chamanismo desde una función preparatoria, moduladora e integradora de la experiencia. A través del movimiento consciente, el grounding (enraizamiento) y la atención al peso, al apoyo y al ritmo, se busca afinar la percepción y habitar el cuerpo con mayor presencia, favoreciendo una disposición sensorial y emocional abierta y receptiva. El cuerpo es entendido como territorio de escucha y de orientación, donde se encarna el llamado a las siete direcciones, su punto de encuentro en el centro cardíaco y la experiencia del viaje con tambor. La propuesta apunta a regular y abrir la percepción sensible, aquietar y preparar el sistema corporal para recibir la experiencia simbólica del viaje de tambor, y luego facilitar su integración a través de un registro sensible de lo vivido en el cuerpo.
Recuperar lo sagrado en el mundo contemporáneo
El chamanismo es la primera vía espiritual desplegada por el ser humano, nacida de una conexión profunda con la Naturaleza a través de la exploración sensible y respetuosa de las posibilidades de la consciencia. Es un camino ancestral de conocimiento y de sanación, una filosofía práctica, una disciplina espiritual y una forma de vida.
Su concepción multidimensional del cosmos corresponde a una matriz arquetípica universal, que pertenece a la memoria colectiva de la humanidad y donde aún podemos alimentarnos para ampliar nuestra consciencia y profundizar en el camino del autoconocimiento, la transformación personal y de nuestros vínculos con los demás seres y elementos con los que compartimos nuestro planeta.
Cada pueblo ha desarrollado su propio estilo chamánico, algunos utilizando sobre todo el poder curativo de las plantas sagradas para alcanzar el trance, y otros en cambio, el uso intensivo del toque del tambor y la percusión; pero todos comparten un lenguaje simbólico común. En el taller se brinda una visión transcultural y arquetípica, poniendo el énfasis en las tradiciones originarias de América.
El acercamiento sensible a través de los símbolos y el sonido sagrados nos ayuda a reconectar con esas antiguas raíces de sabiduría y enriquecer nuestra espiritualidad, guiándonos en el camino hacia el descubrimiento de nuestro poder personal, nuestra propia “medicina”, la fuente de nuestra energía vital y de la posibilidad de transformación.
Así, el chamanismo se convierte en una vía aún vigente y al alcance de nuestras manos, para sanar las heridas de la fragmentación posmoderna y recuperar el sentido de lo sagrado, de estar vivos y presentes en este momento co-evolutivo del cosmos y la humanidad.
A través de la práctica concreta, el chamanismo sostiene hoy en día, una manera de concebir y actuar en el mundo, radicalmente diferente a la que hemos desarrollado en Occidente. De esta forma, podríamos decir que a través de su perduración, el chamanismo adquiere casi una condición filosófica, pues más que un aporte a la antropología o a la historia de las religiones, su vigencia lo convierte en la viva demostración de que es posible vivir de otra manera, bajo otra visión del mundo, basada en la aceptación y la convivencia con lo diferente, en la constante familiaridad con lo `no ordinario´, con lo multidimensional y lo energético, en la búsqueda activa de la complementación de los contrarios.” [1]
[1] Fragmento tomado de: Llamazares, Ana María. Las heridas de Occidente. El poder sanador del chamanismo en el mundo contemporáneo. Editorial Kairós, Barcelona (en prensa).